¿Cómo quedamos después del 30 de Septiembre?
Viajando por el bus a mi destino iba pensando en todas las cosas que tenía que hacer, entre ellas deberes, el trabajo, comprar un nueva rasuradora e ir al cine con mi novia.
Mis pensamientos se ven de pronto interrumpidos por un brusca frenada del chofer, dos hombres con una pinta nada agradable se suben al bus, dan un discurso que produce lastima y a la vez se escucha intimidante, caminan por cada asiento obligando a las personas a coger sus dulces, el bus se torna una ola de nervios por las personas. Unos se quieren bajar otros no saben si lanzarse por las ventanas, hay aquellas y aquellos que solo lloran y se esperan lo peor.
Yo me comienzo a preparar, a esconder el celular, a botar la billetera al piso, y a esperar lo peor. Y es que en nuestra querida Guayaquil ya no se puede vivir en paz, uno no puede salir a la calle sin pensar antes en llevar solo no lo que se sabe que se va a necesitar, lo otro se queda resguardada en casa. Y es que ni en las casas ya se está seguro, pronto habrá que comenzar a vivir en el subsuelo o allá en los cielos a ver si encontramos la tan anhelada seguridad.
Peor después de ese paro policial, la gente desconfía de todo y todos, y es que ya ni en la policía se puede confiar.
De a poco es esta ciudad realmente una casa para el caos y una cuna para los planes perversos de muchas personas que sin pensar en el mal que causan se dedican a planear día a día como aprovecharse de nosotros.
Lo más lamentable es que el miedo causado en la ciudadanía impide a esta demandar los males que se les causa por miedo a que los vándalos puedan querer tomar represalias en contra de ellos, dejando así mas abierta la puerta a el crimen en nuestra ciudad… ¿La solución? Ya es hora de una nueva revolución de una limpieza cultural de un renacimiento ideológico, esa es la única solución, mientras sigamos pensando como pensamos, mientras creamos que el robo por necesidad puede ser justificado, mientras sigamos teniendo miedo a demandar por que nos puede ir peor, mientras el sistema siga corrupto, todo será igual, el cambio comienza por uno mismo… la pregunta es ¿estoy yo listo para cambiar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario